"The Thing": el micrófono sin pila escondido en un regalo al embajador
Un escudo de madera, un regalo de unos niños y siete años en el despacho del embajador. Dentro, un aparato sin pila ni cables, diseñado por el inventor del primer instrumento musical electrónico.

El 4 de agosto de 1945 una delegación de los Jóvenes Pioneros soviéticos entregó al embajador de Estados Unidos en Moscú, W. Averell Harriman, una réplica tallada a mano del Gran Sello de los Estados Unidos. Era un gesto de amistad hacia un aliado de guerra. El escudo se colgó en el despacho de la residencia del embajador, Spaso House, y allí siguió durante años, también con los embajadores siguientes.
Un aparato que no necesitaba corriente
Dentro del escudo había un micrófono oculto al que luego se llamó simplemente "The Thing" ("la Cosa"). Su autor era León Theremin, el inventor en los años 20 del theremín, un instrumento electrónico que se toca sin tocarlo.
La genialidad del diseño estaba en que el aparato no tenía pila ni ninguna alimentación. Constaba de una pequeña cavidad resonante, una membrana fina y una antena corta. Solo funcionaba cuando se le "iluminaba" desde fuera con un haz de ondas de radio de la frecuencia adecuada. Las voces de la sala hacían vibrar la membrana, que modulaba la señal de radio reflejada. Los soviéticos, desde fuera, captaban así las conversaciones del despacho.
Al no tener pila podía funcionar durante años y, en los controles habituales, parecía un trozo de metal inerte.
El descubrimiento
El micrófono se descubrió a principios de los años 50 (las fuentes dan 1951 o 1952, con el embajador George F. Kennan). Según la versión más contada, la pista la dio un radiooperador británico que oyó por casualidad a unos estadounidenses en una frecuencia de la aviación soviética. Los especialistas que registraron la residencia encontraron el aparato en el escudo.
Entre quienes averiguaron cómo estaba hecha "la Cosa" estuvo Peter Wright, ingeniero británico vinculado al MI5. A partir de su análisis los británicos construyeron un sistema propio de este tipo, con el nombre en clave SATYR, que usaron en los años 50 los servicios de varios países occidentales.
La demostración en la ONU
El mundo supo del micrófono en 1960. Tras el derribo sobre la URSS de un avión espía estadounidense U-2, la Unión Soviética acusaba a EE. UU. de espionaje. El embajador estadounidense ante la ONU, Henry Cabot Lodge Jr., mostró entonces al Consejo de Seguridad el escudo de madera con el aparato oculto como prueba de que espiaban ambas partes.
Hoy puede verse una réplica del escudo en el National Cryptologic Museum de la Agencia de Seguridad Nacional de EE. UU.
¿Qué tiene que ver con un microauricular?
Más de lo que parece. "La Cosa" demostró que un aparato puede funcionar sin alimentación propia si la energía le llega de un campo exterior. Con un principio parecido funcionan los actuales microauriculares magnéticos: no tienen pila y para sonar les basta el campo magnético del collar. La diferencia es que el microauricular no espía nada: solo recibe el sonido destinado a quien lo lleva.
La historia del escudo recuerda también la otra cara de esta tecnología: grabar y escuchar conversaciones ajenas sin que lo sepan es delito en España, en Polonia y en la mayoría de los países (más sobre la ley).
Fuentes
- The Thing (listening device), Wikipedia.
- Peter Wright, "Spycatcher" (1987).
- Theremin's Bug, Hackaday (2015).
