Un apuntador invisible: el microauricular para presentadores, ponentes y actores
Los presentadores de televisión llevan décadas usando un pinganillo para oír al realizador. El microauricular hace lo mismo, pero sin el cable en espiral detrás de la oreja que delata que alguien "está oyendo algo".

En televisión se llama IFB o retorno: a través del pinganillo el presentador oye las indicaciones del control de realización, como cuánto tiempo queda, quién va después o cómo se pronuncia el nombre de un invitado. En los grandes escenarios los artistas usan monitores intraaurales, y los ponentes de congresos recurren cada vez más a un apuntador de audio: un texto grabado que escuchan en lugar de leerlo en una tarjeta. El microauricular es la versión más discreta de todas estas soluciones.
Quién lo usa
- Presentadores y reporteros, sobre todo en conexiones en directo desde exteriores, donde un pinganillo clásico con cable queda feo en plano.
- Conductores y maestros de ceremonias, que reciben de la organización avisos de retrasos, cambios de programa y nombres de los invitados importantes.
- Ponentes y formadores, que escuchan el guion grabado de su intervención o los datos clave en lugar de mirar las notas.
- Actores y locutores, como apuntador para textos largos, doblaje y anuncios.
- Modelos y azafatas en desfiles y ferias, donde cuenta la imagen y las instrucciones del backstage deben llegar al instante.
Configuración 1: en contacto con realización
La configuración más sencilla y habitual. El realizador (director, organizador, asistente) llama al teléfono del presentador. Este lleva el móvil en el bolsillo conectado a un collar Bluetooth y el microauricular en el oído.
- Elige un collar sin micrófono o silencia el micrófono del teléfono, para que el realizador no oiga toda la sala y sus indicaciones no vuelvan en eco.
- Configura en el móvil la respuesta automática a llamadas de un número de confianza, o contesta antes de salir al escenario.
- El realizador debe hablar de forma breve y concreta: "dos minutos", "ahora el señor García", "acelera".
Configuración 2: apuntador de audio con grabación
El ponente graba su intervención (o el esquema) y la reproduce desde el teléfono o un reproductor a través de un collar jack. Oye el texto una fracción de segundo antes de decirlo. La técnica requiere práctica, porque al principio cuesta escuchar y hablar a la vez, pero los locutores con experiencia la dominan rápido.
- Graba a tu ritmo, con pausas para respirar y para las reacciones del público.
- En intervenciones largas, divide la grabación en pistas cortas y cámbialas con un mando o un botón.
- El collar jack no tiene los retardos típicos del Bluetooth, algo importante al hablar "siguiendo" una grabación.
Configuración 3: walkie-talkie
En los grandes eventos el equipo suele comunicarse por radio. El collar jack se puede conectar a la salida de auriculares del walkie-talkie: así el presentador oye los avisos de todo el equipo sin un pinganillo visible con cable en espiral. Comprueba antes si tu radio tiene toma de 3,5 mm o necesita adaptador.
El ensayo general es imprescindible
Cada configuración debe probarse en condiciones parecidas a las reales:
- Prueba el kit en el lugar: escenarios, platós y pabellones están llenos de equipos de sonido, iluminación y fuentes de alimentación que pueden causar zumbidos.
- Ajusta el volumen con la megafonía de la sala encendida: en el silencio del camerino suena distinto.
- Lleva una pila de repuesto y el collar cargado. Cambia la pila justo antes de salir.
- Acuerda con el realizador un plan B: qué haces si se corta la conexión.
Qué kit elegir
Para trabajar con realización, elige un microauricular inductivo con collar Bluetooth. Para el apuntador grabado y el walkie-talkie, un collar jack. Si trabajas de las dos formas, conviene tener un auricular y dos collares: el auricular funciona con ambos. En un escenario muy iluminado, donde se ve cada detalle, plantéate un modelo nano.
